Coaching nutricional para la mujer

Es una herramienta que, si se aprende y utiliza, puede ayudarnos a potenciar nuestra vida. Es una capacidad que podemos trabajar.

Mindfulness hace referencia a prestar atención, totalmente consciente, de lo que sucede en nuestro interior (cuerpo, corazón y mente) y en el exterior, en nuestro entorno. Es un estado de consciencia que no entiende de juicios o críticas.

El mindfulness se puede aplicar a la alimentación, sin comparar, sin juzgar, simplemente observando las sensaciones que nos aportan la ingesta de alimentos, los pensamientos y emociones que nos despiertan.

Se basa en que cuando ignoramos lo que vemos, tocamos o comemos, es como si no existiese. Si comemos mientras vemos la televisión, distraídos y sin realmente saborear los alimentos, los digerimos sin darnos cuenta. Y nos sentiremos igualmente hambrientos, insatisfechos, y querremos comer algo más.

El mindfulness aplicado a la alimentación permite que estemos presentes a la hora de comer. No es fácil ser conscientes de lo que comemos. Pero podemos volver a despertar este placer de comer y beber de manera sencilla.

Comer de manera atenta, implica todo: cuerpo, corazón y mente, a la hora de preparar y comer los alimentos. Incluye todos los sentidos, hace que nos sumerjamos en olores, sabores, texturas, sonidos…que se producen al comer y beber. Con esta técnica podemos investigar nuestras respuestas a la hora de comer y descubrir las señales internas de hambre y satisfacción.

No hay que confundir el “comer lento” con “comer con mindfulness”, porque comer lento no significa comer conscientes de lo que hacemos. Hemos de focalizar la mente a lo que estamos haciendo. La mente debe estar en la boca, no debe estar pensando en otras cosas. Eso es tener la mente llena (mind= mente, fulness= llena), es tener la mente en el ahora.

La conciencia es una forma de pensar y de ser. Se trata de participar en el momento presente en un estado de completa atención a los comportamientos, sensaciones corporales y experiencias. Es “estar aquí y ahora”.

Se trata de apreciar quién eres en este preciso momento. Cuando estás en un estado de consciencia no te juzgas a ti mismo ni intentas cambiar quién eres.

Es importante ser consciente porque es la manera de negarse a perderse momentos únicos de la vida.

¿Qué diferencia la práctica formal y la informal de mindfulness?

La práctica formal es la que realizamos en quietud, sentándonos o tumbados. Paramos unos minutos, calmamos el cuerpo-mente con la respiración y observamos nuestro interior sin juzgar. Aprendemos a reconocer los pensamientos y emociones que conforman nuestra experiencia vital. Reconocemos esos fenómenos como transitorios y los dejamos pasar.

La práctica informal la hacemos cuando estamos presentes en los momentos cotidianos de nuestra vida: cuando comes comiendo, saludas saludando y andas andando. Cuando estás en lo que hay que estar, viviendo el presente en lugar de llenarlo de ruido mental, de constante autocrítica y ansiedad.

Practicar el mindfulness comiendo:

Recuerdas los tipos de hambre que existen? Una de las premisas para lograr comer con mindful eating es que seas consciente de por qué comes, por lo tanto, saber qué hambre te domina y a que respondes es importante. También el comer despacio, dedicando tu tiempo, sin juzgar… aquí hay algunos ejemplos que pueden servirte para hacerte a la idea de cómo sería comer o beber con consciencia plena:

– Tomarte un café: 

O té, o zumo, agua…lo que sea que desayunes. Escucha el sonido de la cafetera o de como burbujea el agua cuando empieza a hervir. Mira todo el proceso de elaboración, deja que tu olfato empiese a despertar con sus olorores. Si haces alguna mezcla, observa los cambios que se producen en los colores. Coloca el vaso o taza entre tus manos y nota el tacto, el calor. Siente el vapor como topa con tu cara, y por último, saborea cada sorbo pequeño que hagas.

– Cualquier comida o bebida a lo largo del día es un buen momento para realizar este ejercicio de conciencia plena. Realiza la misma correlación de hechos que con las bebidas para disfrutar de cada momento.

Analízate

Para un segundo y analiza cómo está tu mente y tu cuerpo. La postura que manteienes, por ejemplo, o si estás tenso y tienes algún músculo apretado. O si tienes sed… Hacerlo de manera regular te ayudará a aprender sobre ti. Puedes empezar a hacer estos análisis cada

¿Lista para aplicar el mindful eating? 😊

Imagen de nile en Pixabay

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