Todo sobre la triada de la mujer deportista GH Nutrición
nutricion

La triada de la mujer deportista

La triada de la mujer atleta se describió como tal la primera vez en 1992 por el colegio Americano de Medicina Deportiva como un síndrome que consiste en desórdenes alimentarios, amenorrea (ausencia de menstruación) y osteoporosis que le ocurría a mujeres de cualquier edad que realizaban actividad física.

Más tarde, sobre este síndrome se concluyó que eran las interrelaciones entre la disponibilidad de energía, la función menstrual y la densidad ósea que pueden llegar a manifestarse con síntomas graves como trastornos de la conducta alimentaria, amenorrea y osteoporosis.

La triada de la mujer atleta es un síndrome en el que se da especialmente en deportistas que suelen disminuir la ingesta de calorías y aumentar la intensidad y frecuencia de sus entrenos, con el objetivo de disminuir su composición de grasa corporal. Esto provoca alteraciones hormonales que afectan a la pérdida del periodo menstrual, y esto a su vez afecta a la densidad ósea en las mujeres. No sólo provoca estos deterioros a nivel fisiológico, sino que además puede afectar al sistema inmunológico, a la síntesis de proteínas o a la salud cardiovascular. Lógicamente todo esto afecta al rendimiento. Además, para ser considerado triada, esta disminución de calorías suele responder a un trastorno de la conducta alimentaria tal como la anorexia o bulimia con prácticas compensatorias tales como los vómitos o aumento de intensidad de ejercicio si consideran que han comido de más.

De hecho, este síndrome suele empezar con trastornos alimentarios. Estos trastornos que generan un déficit de energía que altera al eje gonadotropo de la mujer, son los que acaban dando lugar a los trastornos menstruales. La ausencia de estrógenos que se produce, es la responsable de la disminución ósea.

Si se sufre un trastorno de la conducta alimentaria, pese a ser deportista, si este trastorno es aislado, no es una triada. Para considerarse una triada de la mujer atleta, deben darse simultáneamente los tres casos mencionados: amenorrea, pérdida de densidad ósea y trastorno de la conducta alimentaria.

Los trastornos alimentarios:

Son comportamientos alimentarios perjudiciales que se realizan con la finalidad de perder peso o conseguir una imagen estética más definida. Hay diferentes tipos de trastornos que cubren un amplio espectro dentro de la gravedad: desde la restricción total de la alimentación hasta purgas con vómitos o incremento de la actividad física.

La prevalencia de estos trastornos en chicas atletas se estima entre 13% y 62% que varia en función del deporte que se practica y de la edad.

La ausencia de la menstruación:

Hay dos tipos de amenorrea que se pueden dar: la primaria que es el retraso en la menarquia, y la secundaria que es la ausencia de 3 o más ciclos después de la menarquía.

En el caso de las deportistas esta amenorrea tiene origen hipotalámico, que produce una disminución de producción de hormonas ováricas y disminución de estrógenos.

La disminución de densidad ósea:

El deterioro de la masa ósea se produce por esa alteración hormonal comentada anteriormente. La prevalencia de osteoporosis en la población femenina deportista es de 0-13%, y de osteopenia (baja masa ósea) es de un 22-50%.

Factores de riesgo que pueden predisponer a padecer una triada:

  • Presión a la que se vea sometida la deportista en relación con su cuerpo.
  • Tipo de deporte (estéticos, resistencia, categoría por peso…)
  • Sobreentrenamiento
  • Utilización de manera normal de métodos poco saludables para perder peso (laxantes, diuréticos, vómitos autoinducidos, ayunos, pastillas adelgazantes…)

Síntomas más destacados de la triada:

  • Fatiga
  • Anemia
  • Depresión
  • Fracturas
  • Distensión y dolor abdominal
  • Hipotermia
  • Estreñimiento
  • Pérdida de concentración
  • Mareos
  • Baradicardia
  • Piel seca
  • Lanugo

Tratamiento:

1.- Evaluar la ingesta que hace el deportista.

Debemos conocer la alimentación que sigue el deportista para poder calcular la ingesta de energía y los nutrientes que realiza esta persona. Debemos ser capaces de identificar malas praxis que se estén realizando.

2.- Evaluar la composición corporal.

Mediante diferentes métodos, evaluar la composición corporal con tal de estimar su estado de salud.

3.- Plan de alimentación personalizado

Realizar un plan de alimentación adaptado a sus necesidades calóricas y nutricionales con tal de evitar o mejorar los trastornos provocados por esta triada, el primero de ellos, el trastorno de la conducta alimentaria.

 

Si quieres evitar la triada, ponte en manos de profesionales para ayudarte a establecer un plan adecuado a tu edad y necesidades. ¡Y no te la juegues! 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s